lunes, 14 de marzo de 2016

LA PIZZA COMO MITO Y COMO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD


RATZINGER-HABERMAS Y DON MIGUEL EN TERAMO




Es muy probable que si quisiéramos explicar la relación entre la estructura social y los mitos recurriendo al famoso debate Ratzinger-Habermas  el resultado sería casi nulo. La exigencia intelectual fría, aunque fuera brillante, no aportaría gran cosa en el campo extensivo de la comunicación.  Pero la idea es positiva si podemos trasladarla al ámbito de la vida sencilla, de la realidad de los paseos que hoy hacemos al salir de nuestro barrio, de nuestro país.

Hace pocos días anduvimos dando vueltas por la Italia que apreciamos, y una de ellas, preferente, es la del Adriático central, el de los Abruzzos, el de Teramo, Tortoreto, Giulianova, para nosotros el ombligo de la cultura que se juntó en la vieja bota mediterránea antes de llegar a Roma, la protohistoria de la cultura occidental que se acabó difundiendo desde el Tirreno a la Patagonia y California.


Y fue ahí donde supimos que, finalmente, la Pizza ha sido propuesta como Patrimonio de la Humanidad, algo que ya creíamos instituído pero que se supone se alcanzará en el 2017. Magno reconocimiento para una obra que ha superado la simplicidad de una comida popular que en algunos lugares del mundo es algo lindante con las religiones. Italia es la madre pero en Buenos Aires es un mito, un ritual inevitable para todos los porteños, una contraseña de identidad. 

Y fue en Teramo donde comprobamos la magnitud del ritual de la pizza reuniendo a todas las franjas sociales en una de las pizzerías míticas para todos los Erasmus.  Mientras conocíamos la noticia de la propuesta como Patrimonio de la Humanidad en la pizzería de Don Miguel Lecce en la Plaza Garibaldi nos sorprendíamos viendo como compartían allí  las pizzas de Don Miguel desde los jerarcas políticos a los barones de la banca y hasta el mismísimo señor Obispo de Teramo junto a nosotros y a todos los que llenaban el espacio.


Nos sentimos como si estuviéramos en un domingo de catedral o Piazza del Popolo. Un foro solo comprensible  por esa Pizza unificadora y un artífice tan vital como Don Miguel Lecce y sus hijos. Un ejemplo de  la importancia del mito que se ritualiza gracias a un maestro y una comida tan popular como gustosa.

Creemos, estamos convencidos que la Pizza unifica a toda la Italia tanto o más que Garibaldi y que reúne sentimientos compartidos más allá de la masa y el tomate o la mozzarella.  En Teramo la vimos ritualizada  por ese magister Don Miguel, como sucede en Buenos Aires  con Las Cuartetas o en Nápoles por las antiguos maestros. ¿Maestros o sacerdotes?

La necesidad del mito en las estructuras que planteaban en su debate Ratzinger y Habermas es más fácil de entender cuando pensamos en esa Pizza que nos reúne y nos identifica, que  nos junta como en  los viejos foros o en las catedrales.  Un mito que va mucho más allá del plato y del triángulo  comestible.  Don Miguel Lecce en Teramo ha sabido interpretar la fuerza de ese símbolo.  Ratzinger y Habermas agradecidos, como nosotros. Piacere.


viernes, 4 de septiembre de 2015

Nova exposición de Juan Miguel de Prada Tabanera



Esta é unha exposición para todas as lecturas posibles, tantas como espectadores ou as variantes de ánimo de cada cal. Se se repite o paseo arredor dos cadros será que se están abrindo as portas da percepción e do diálogo e que as obras nos comezan a falar, a dicir. Haberá feeling e iso basta. A comunicación da que falaba U. Eco. Non se necesitan guías, alcanza o paseo.

Nesta mostra non hai sendas marcadas nin convencionais, o tempo e a cacería da imaxe correspóndelle a cada un e é libre, tal como expoñía Heidegger en Sendas perdidas: "...fóra dos camiños dictados e alleos é alí onde está a liberdade e o achado".

Esta é unha exposición aberta.

E é, talvez, por iso ou debido a iso que antes de sinalar ou criticar preferimos falarvos da aventura creativa deste autor que se presenta no salón nobre da Deputación de Lugo. Juan Miguel de Prada  leva medio século arredor da arte e merece largamente as nosas reflexións sobre a súa obra.

Prada foi, maioritariamente, considerado pola súa mestría na acuarela e iso correspóndese cunha parte da súa verdade creativa. Pero só unha parte, aínda que sexa a máis coñecida e divulgada. Coñezo a obra de Prada desde hai un cuarto de século e iso deume a oportunidade de ver o outro Prada, o Prada explosivo de mediados os anos 90, cando sen abandonar a constante realista da súa obra estalou con cadros flutuantes entre o expresionismo lírico emparentado coas fantasías de Chagall ou o máis arrebatado de Kandinsky, con toques de dadaísmo e exploracións na Nova Figuración. Todo realizado cunha formidable capacidade de descomposición e reconstrución do espazo: un verdadeiro labirinto onde aparecían os soños da razón e os pesadelos do subconsciente.

O resultado foi  un espazo de tempo que se traduciu en varias obras que andan repartidas entre os coñecedores da súa tarefa, coleccionistas que souberon valorar o extraordinario do momento creativo, un acerto total.

Para outros, pode ter sido unha evasión lúdica ou un estalido pirotécnico casual, pero non foi así. Aquela abreacción creativa de Prada abriulle, desde entón, un novo territorio ao seu camiño. O sismo deixou pegadas na súa liberdade. Acentuou a súa vocación exploratoria.

Agora vós, espectadores desta Muestra-2015, poderedes ver esa nova xeografía onde a linguaxe cromática se pasea desde as súas clásicas acuarelas ata as Novas Figuracións, o Expresionismo, os divertimentos de color, as técnicas mixtas, os acrílicos,  así como parte daquela catarse dos anos 90.

O importante é encontrar o diálogo con esas figuracións. E como dicía Quentin Meillassoux:  "...todo o que podemos pensar de ou cun cadro é parte dese cadro..." A intuición emotiva será o primeiro aviso de proximidade. O racional agrégase.

Esta é unha exposición aberta, sen sendas marcadas. Abarca moitos tempos e espazos. E dá lugar a moitos encontros: para sentir e pensar.

MANUEL ÁLVAREZ PRIETO

escritor-crítico de arte

setembro do 2015



Inauguración: 9 de setembro de 2015, ás 20:00 horas

EXPOSICIÓN: Juan Miguel de Prada Tabanera. Segovia, 1968 – Lugo, 2015 …

Sala de Exposicións do Pazo de San Marcos (sede da Deputación de Lugo) 

Do 9 de setembro ao 10 de outubro de 2015

Horario

Luns a venres: 10:30 a 14 e de 16:30 a 20:30 h.
Sábados: 10:30 a 14 e de 16:30 a 20 h.
Domingos e festivos: 11 a 14 h.
Entrada gratuíta

Sala de Exposicións Pazo de San Marcos 
Edificio da Deputación Provincial de Lugo
R/ San Marcos s/n
27001 Lugo
Contactos: Tfno.: 982 242112 / info@museolugo.org

martes, 14 de octubre de 2014

Correspondencia



EN LA CIUDAD DE LUGO

(Para Manuel Alvarez Prieto)

(Para llegar a Roma
-piedra a piedra-
sacudo el mapa
de la Historia).

Alguien detiene el paso
y voy a verlo.
Está en espera hace cuarenta años.
Luce el mismo perfil que he mantenido
como un recuerdo congelado.
La lluvia brilla vidrios en las calles,
y entre risas, buceando en las palabras
respiramos el aire de la tarde.

Me muestra la ciudad, ciudad adentro:
extendida en camino interminable
ostenta Lugo ese redondo largo
que levantaron los romanos.

Mostrada con orgullo por lucenses,
me traje en la mirada esa muralla
centinela despierta -piedra a piedra-,
compacta, secular, monumental.

Quizás para aprender de Lugo, vuelva:
Puerta Miñá o del Carmen, Río Miño,
torres gigantes, luz de Catedral.

Lucio Muniz


RETORNO AL MAÑANA QUE TODAVÍA QUEDA

(Para Lucio Muniz)

juego del tiempo
tal vez como Rayuela
volviendo atrás sin salir del ahora
caminando lento hacia el encuentro: rúa de Santiago
Ronda da Muralla
vieja estación de Lugo
donde aparecerá el botija poeta de los años sesenta
y el Mincho Bar
el micromundo de Uruguay y Ejido
y la breve ruta doblando por Mercedes 
hacia Yi casi Colonia
donde estarían el Ariel,
el gaucho Gravina
o el Jorge Medina Vidal de pausa aguda 

Era la vuelta al Montevideo del asombro 
que detuvo el paso del porteñito que fuí
y que todavía queda
junto al urugua que fué creciendo en los caminos de Rivera, 
de Paysandú,
de Salto,
de Paso de los Toros o de Melo
y, sobre todo de esa esquina del mapa que todavía se llama
Tacuarembó,
la ganadera,
el ombligo de mi historia
junto al barrio centro de Ejido y aledaños.

Era una tarde gris
que se prestaba al abrazo
y la charla
y así fué que se bajó del bus aquel botija poeta de los sesenta
viejo cumpa
de la lira y la pluma,
retorno al mañana 
que todavía queda.

Lo acompañaba Margarita
que me sonaba a tango
y a Rio de la Plata, 
cuando se fueron me dejaron las baldosas de Montevideo,
los buzones,
los amigos,
el Mincho Bar 
y la poesía

Manuel Álvarez Prieto

martes, 21 de junio de 2011

POEMARIO DE MUJERES



Los seguidores habituales de las muestras de Elena Pendás podrán observar nuevamente una colección de obras cargadas de mensajes sentimentales, románticos, emotivos, de una poesía cercana, que el espectador podrá no solo ver, sino sentir.

En un marco que pasa del intimismo del beso al ambiente bucólico o al desnudo que tactiliza la mirada, podemos advertir que no solo cambia la composición de las escenas. Incluso el guión subjetivo de sus relatos cromáticos varía. Las historias que nos cuenta Elena ahora en sus cuadros son de mayor densidad emotiva, cada vez más cercana a los cuentos pictóricos del neo-romanticismo.

Aunque se haga evidente para los visitantes de la exposición, sin necesidad de comentarios o guías, permítasenos decir que Elena acentúa su dominio de la imagen, que epidermiza seductoramente los cuerpos femeninos, que carnaliza poéticamente a esas mujeres que siguen siendo el centro de sus escenarios creativos. Y que consigue vitalizar todo el espacio de la muestra.

Coherente en sus presupuestos esenciales, y audaz en sus giros temporales, Elena Pendás ya pertenece a esas minorías que destacan en el ámbito nacional e internacional.

Su obra comienza a ser valorada allende las fronteras y en el Principado ya es una hija dilecta, una referencia del arte asturiano actual. En Galiza se la aprecia y quiere como propia.

MANUEL ALVAREZ PRIETO

Escritor-Crítico de Arte

Ribadesella, verano del 2011

lunes, 20 de junio de 2011

LOS CAMINOS DE LA LIBERTAD

Muchas veces, y tal vez esta sea una de ellas, para empezar a hablar de cosas tan grandes como la libertad, la democracia, la fraternidad, la igualdad, no alcanzaría con mencionar la carta constituyente que universalizó los derechos fundamentales del hombre allá por los finales del XVIII francés de la revolución. Siempre he temido la grandilocuencia de los términos muy cargados de tiempo y leyenda. Generalmente ese tiempo de uso los ha engordado de tantos significados que en el momento de decirlos ya no se sabe si tienen correspondencia con alguna realidad.

Pero siempre hay que decir algo para empezar y en este caso preferiría recordar algo sencillo pero muy próximo a la juventud, como es la utopía. Para los adultos, para los maduros pragmáticos, la utopía es el imposible, una pérdida de tiempo, pólvora mal gastada Pero para los jóvenes vivos, para los que la libertad es una obligación inexcusable, la utopía es algo más. Y aquí diré lo que alguna vez he leído de Eduardo Galeano, el escritor y pensador uruguayo. Se titula “Utopía” y nos dice:

La utopía está en el horizonte

cada vez que doy dos pasos

el horizonte se corre dos pasos,

y si camino 20 pasos

la utopía se alejará 20 pasos.

Ya se que por mucho que camine

nunca alcanzaré el horizonte…

¿Entonces para qué sirve la utopía?

Para eso,

Para caminar….

¿Qué relación tiene la utopía con la libertad? La esencia de la libertad no es un regalo, la tenemos que conseguir, está más allá de lo que nos viene dado. Y para conseguirla tenemos que andar, tenemos que hacer camino… la utopía es ese motor que nos impulsa, que nos mueve, que nos saca de la inercia, del conformismo paralizante. La que nos pone delante el horizonte…en el horizonte donde están nuestros ideales, nuestros derechos humanos, la libertad esencial…

La libertad, además de todo lo que se dice o se puede decir con acierto, está unida a la autodeterminación, la capacidad electiva del hombre. Sin su capacidad de decidir, sin existir la conciencia personal de autodeterminación, de autonomía, la libertad real no existe.

Podríamos tener ciertas libertades de hecho, aunque controladas, como la libertad política, libertad religiosa, libertad de expresión, libertad de prensa, libertad de enseñanza…pero todas esas libertades son llamadas “de ejercicio”, tienen límites, y son consentidas…no son lo esencial de la libertad, lo esencial de la libertad está en nuestra capacidad de ser nosotros mismos, uno mismo. Y eso exige la autonomía, la autodeterminación. No las simples concesiones.

De poco serviría tener “el permiso de libre”, si se tiene alma de esclavo…

Lo que da verdadera libertad es nuestra decisión de independencia, de soberania propia, de pertenencia a nosotros mismos, de ser responsables de nuestras acciones, más allá de las “permisividades” ajenas.

La responsabilidad que asumimos nos da la legitimidad de nuestra libertad. Lo que en términos sencillos, pero claros, nos pide aquella famosa frase “Sé tu mismo”. Y esa es la auténtica esencialidad de la libertad.

Y aquí volvemos a la utopía. La autodeterminación no es un regalo de los dioses, se alcanza luchando por nuestra propia idea del mundo, por los proyectos nuestros, por lo que nos diferencia de la manada. Y para conseguir esa construcción de nosotros mismos, ese edificio que será nuestra vida propia, tenemos que caminar pese a que el horizonte se aleje. Lo fundamental es caminar, la única forma de ir arribando a nuestras metas vitales, aunque la utopía final siempre quede en el horizonte.

Y volviendo al principio. Las grandes palabras que hemos heredado: libertad, democracia, fraternidad, igualdad, aquellos principios enunciados en la precursora carta del XVIII, aquello que permite la construcción individual y colectiva de las personas y de la sociedad, exige el esfuerzo, la voluntad, no es algo regalado o devenido gratuitamente, pide el empeño, pide el entusiasmo, el entusiasmo en su significado griego original: tener los dioses dentro, tener esa convicción que deriva en libertad.

Una libertad no concedida. La libertad realizada por uno mismo.

Si la vida es el camino, ser uno mismo es indispensable para andarlo sin cadenas…

Manuel Álvarez Prieto

Junio 18/6/2011

Lugo

sábado, 1 de enero de 2011

UN NUEVO GIRO PLÁSTICO DE PRADA

Inaugurando el primer salón de invierno del Centro de Interpretación de Foz podemos ver una muestra de las obras más recientes de uno de los pintores referenciales de la actual pintura galega: Juan Miguel de Prada. Considerado uno de los maestros de la acuarela y las técnicas mixtas, esta vez nos agrega una vuelta de tuerca hacia la esencialidad de la imagen, hacia la expresividad de los grupos humanos en determinadas situaciones, hacia la indagación de lo gregario de las emociones o de las simples conductas colectivas.

Su pintura hace un giro buscando lo expresivo de los grupos (la llegada de los pescadores, el taller de pintura, la despedida de los emigrantes), en la culminación de la tarea marina, en la concentración del taller de pintura o en las miradas de los que se quedan en el puerto. Su paleta reduce el cromatismo, se fija en los negros y grises, minimiza lo decorativo, consigue transmitir la unicidad circunstancial, casi coral de los momentos compartidos por la gente. La síntesis elusiva de lo distractivo, es decir, de todo lo que nos puede sacar de lo esencial, es un gran acierto constructivo que nos obliga al reconocimiento, nos complace. Un guiño de talento.

No es un giro sorpresivo pues Prada nunca ha permanecido inmóvil, estacionado en una etapa. Lo suyo, como se puede comprobar en esta muestra general de su obra, ha estado siempre oteando el cambio. Lo que ahora si convoca la atención del visitante de la exposición es la originalidad de esa búsqueda de los comportamientos gregarios de la especie. Una reflexión inteligente que nos ayuda a verificar los automatismos innatos que nos agrupan.

El resto de las obras expuestas ya han gozado del comentario y el aplauso en otras presentaciones. Son parte de la carrera del autor, largamente conocido en el ámbito de la pintura, en sus acuarelas, en sus técnicas mixtas, en toda la larga narrativa urbana que ha pintado, o en sus marinas, en sus incursiones experimentales o en sus ya legendarias Prazas do Campo, Murallas o rúas de Lugo.

MANUEL ALVAREZ PRIETO
Escritor-Crítico de Arte
Foz, enero del 2011

martes, 7 de diciembre de 2010

UNA FIESTA DE COLOR FRENTE AL MAR

Elena Pendás vuelve a Galiza


Elena continúa…y la creatividad persevera. Y al decir continúa no queremos decir que simplemente sigue, o que se reitera. Lo suyo no es la artesanía del modelo repetido. Desde sus origenes en el Pop Ingenuo ha transitado diversas variantes del neoPop: desde el Pop Narrativo a lo Wesselmann, la fuerza expresiva de los rostros cortados en la escuela de Lichtenstein, hasta su descubrimiento particular del Pop Modernista. Un nuevo Pop mezclado con el decorativismo del Art Noveau que fue celebrado en todas sus muestras. Una creación que en los últimos años la ha individualizado dentro del espacio pictórico nacional, y que la hizo protagonista en Galiza (itinerante de la Xunta y libro); Madrid (con su cuadro La Criticona en la serie Siete Vidas, de tele 5); San Sebastián, en la primera exposición del Gran Hotel María Cristina; el Principado de Asturias en la itinerante de Cajastur…Prensa escrita y digital, radio, tele le concedieron el aplauso y la popularidad, pero como vemos, no se detiene en su creatividad, no sestea. Ahora, en esta vuelta a Galiza nos trae, junto a cuadros de sus otras etapas, una variante que no rompe su código estético, pero que le agrega una alternativa singular.

Sin cambiar de lenguaje, gira en su poética y nos presenta las primeras obras de un neoRomanticismo que continúa situando a la mujer como protagonista, tal como ha sido siempre en su saga plástica, pero esta vez no dentro de las fórmulas del Pop Modernista. Ahora el clásico espontaneísmo del Pop va dejando paso a un trabajo más elaborado, un acercamiento a la pintura sensitiva, un guiño a la caricia, a la verificación, a lo que fue el Romanticismo clásico, aunque en versión Elena, libre en todo lo suyo.

En esos dos cuadros nuevos ( Ausencia y Gotas de agua fresca) la autora nos propone la visión sentimental de siempre, pero con esa variante formal novedosa. Es cierto que dos obras son poco para saber hasta donde desarrollará esta fase, pero conociéndola podemos afirmar que no abandonará ese largo relato de la sensualidad, de la rebeldía pasional, de la novelización del color. Por el contrario, en este giro al neoRomanticismo creemos que se dibujarán iguales planteamientos de base: la sensualidad, el sentimentalismo, la pasión, la imaginación desbordante…Es por ese motivo que empezamos diciendo: Elena continúa…y la creatividad persevera. Si entendemos el Romanticismo como exaltación de los sentimientos, de la libertad, de la fantasía o la originalidad, Elena siempre ha sido inequívocamente una romántica, tanto utilizando el Pop como en este neoRomanticismo que insinúa ahora. En la muestra del Centro de Interpretación de Foz podemos ver varias etapas de su camino en el arte. Es una fiesta de color junto al mar.


MANUEL ALVAREZ PRIETO
Escritor-Crítico de Arte

CENTRO DE INTERPRETACION DA MARIÑA LUCENSE -FOZ-

Lugo-diciembre 2010 - diciembre 2010

sábado, 13 de noviembre de 2010

LA OTRA MIRADA

Germán García Mera en el Centro de Interpretación de Foz

Germán García Mera, discípulo de Juan Miguel de Prada y cercano a Macía y Lomarti, nos presenta en el Centro de Interpretación de Foz una muestra de sus últimas obras sobre Lugo. “La otra mirada” es una colección que reúne una serie cuadros que se apartan de lo normalizado en este tema urbano. Posiblemente haya influído en la elección de estos diferentes ángulos ciudadanos presentados el hecho de que G.G.M. es un licenciado en Psicología que indaga en las conductas, motivo por el cual es probable que los personajes que aparecen en estas descripciones visuales, insertos en diferentes momentos y situaciones, nos permitan observar los comportamientos sociales en las rúas, en los bodegones, en las tabernas de Lugo.

Sin embargo lo tal vez más relevante de estas obras está en la singularidad de los enfoques emprendidos. La noche veraniega en la Praza do Campo, en Obispo Basulto, en la Praza Maior, en la Rúa Nova, en la Ronda do Carme, así como los diurnos o atardeceres en la Porta Nova, en Campo Castelo, en O Recatelo, son indicativos de que el pintor busca espacios representativos diferenciados, ángulos poco laborados, situaciones abiertas, la vida compartida, la documentación de unos rincones y unos momentos de la ciudad y su tiempo.

Cinco o seis cuadros dan cuenta de la profundidad del trabajo. Los nocturnos tienen el favor con que gratifica la noche: cierto clima, cierta ambientación cercana a lo cinematográfico (Ronda do Carme, por ejemplo), así como la puesta en cuadro de la gente en su salsa. En resumen, una forma de fotorrealismo de instantánea, todo ello enmarcado en un cromatismo que se hace protagonista, y consigue que la mirada se complazca.

Desde lo técnico podríamos decir que esta muestra es un claro ejemplo del lenguaje pictórico definido por la representación de otra representación. La transformación de una imagen en otra imagen., y creo, sostengo que las imágenes aquí presentadas tematizan no solo una realidad dada, sino que también agregan un guiño de complicidad del autor. El discurso creativo que emplea García Mera en sus cuadros es una variante del realismo urbano que se deberá seguir desde ahora en sus exposiciones.
Un nuevo pintor emerge en esta muestra de Foz.


Manuel Alvarez Prieto
Escritor-Crítico de Arte
Lugo, noviembre 2010

jueves, 2 de julio de 2009

SOSTIENE MACÍA

Macía inaugura el verano en el Mendez Nuñez presentando una colección donde, una vez más, el autor focaliza sus espacios cromáticos en lo que ve desde su ventana en O Carme, los bodegones y la Plaza do Campo. Fidelísimo a sus encuadres reiterados, explora todos los caminos de color que lo identifican en su decidido expresionismo figurativo, cada día más reconocible, más facilmente identificable con su paleta, con sus personajes bajo la lluvia de la Rúa Nova, las Naturalezas Muertas de su estudio, sus vistas del Lugo de La Tinería y la Catedral desde su nuevo balcón de la Ronda.

Atendiendo a las distintas líneas de investigación estética que ha desarrollado en su ya larga trayectoria, cabría pensar que, cada vez con mayor fuerza conservadora, se podría quedar encerrado en el éxito de esos espacios que reitera casi incansablemente. Éxitos indiscutidos y crecientes. Pero en esta exposición-2009 pareciera intentar sacarnos de esa idea fijista e incompleta de su actividad. No en vano es un pintor con una honda formación académica, y por ello, o junto a ello, es que sabe de la importancia del ejercicio, de la calistenia, del rastreo de todas las sendas del bosque creativo. y como demostración indudable de su capacidad proyectiva nos presenta al protagonista fudamental de su fiesta expositiva en la Sala Almirante: su cuadro "Lugo Monumental"...y nos convence.

Las nuevas posibilidades perceptivas o comunicativas de esta obra, nos ubican en lo que Jacques Derrida podría utilizar para la explicación de que en todo texto, o en todo autor, es posible hallar la doble textualidad, o lo que él llamaba "la lógica del suplemento". Veamos. Macía en este cuadro descompone fragmentariamente su Lugo clásico, y nos lo entrega como una unicidad de color, un puzzle cromático formidable, sin traicionarse ni abandonar su expresionismo figurativo, sin perder la objetividad y el parentesco con el resto de sus elaboraciones. Sin salirse de madre consigue demostrar que no existe una limitación interpretativa de la "otredad", de ese afuera que describe de acuerdo al momento, al ánimo, a la intuición cromática que siente como pintor. Nos informa de que un autor no pierde coherencia cuando cambia de lentes, cuando emplea otra mirada.

Sostiene Macía en esta exposición-2009, que sus intuiciones creativas (niega las especulaciones racionalistas) son las mismas en sus cuadros más populares, que en las de mayor complejidad. No ve discontinuidad en sus paseos por la Rúa Nova o sus bodegones enxebres, con las dislocaciones y deformaciones deconstructivas donde analiza la misma realidad, aunque con distinta mirada. La visita a esta exposición por eso, y por la valía reconocida del autor, es ineludible.

Desde los principios del XX en que distintas grafías y textualidades se entrecruzaban en la disposición de las obras, desconcertando y escandalizando a los dogmáticos del continuismo, es cuando aparece esa doble vía del expresionismo, que ahora practica el maestro Macía. Cada cual es libre de entender el espacio de la realidad, y transmitirnos sus ensayos...y dependerá de nuestra imaginación o sensibilidad el apreciar esa comunicación visual que nos acerca el pintor. La alternativa que nos regala Macía no obliga. Está ahí y es una oportunidad de indagar en sus estratos semántico-creativos. También se puede, naturalmente, recorrer la sala en un paseo de placer...y dejar las reflexiones para los garitos de la crítica...Croce lo recomendaría.

domingo, 24 de mayo de 2009

LAS MIRADAS... ESAS MIRADAS...

Un año después de sus últimas presentaciones en el Principado, Elena Pendás retorna con una colección renovada, en la que podemos observar el crecimiento de su ecosistema creativo dentro del Pop Modernista, esa alternativa que ella ha creado y le ha dado fama dentro del Pop español actual.

El salón se convierte, una vez más, en un escenario donde Elena se recrea con sus fantasías, sus fabulaciones, toda esa imaginería cromática que la singulariza. Nos sorprende, eso si, acentuando la importancia significativa de las miradas. Las miradas que han sido siempre uno de los soportes más expresivos de su creatividad. Miradas que han contagiado desde la tristeza o la angustia, hasta la alegría, la seducción, el deseo, la fiesta…todo un mapa de emociones que el espectador recorre entre la intriga y la simpatía, en una complicidad de afinidades…

También, como en todas las muestras, la obra de Elena no se repite. Cada cuadro está vinculado a la autora, pero el conjunto es celibataire, las piezas son únicas, solteras, diferenciadas. Cada cuadro tiene una historia, y una intención singular que se distancia de todo discurso unívoco. Incluso lo que hasta sus anteriores presentaciones se podría calificar como de asombrosa o desbordante fantasía, sigue siendo así de excepcional, de lúdica, pero ahora nos agrega señales de una intimidad más honda, conceptualmente más profunda, más elaborada. Un indicio claro de que estamos asistiendo a una madurez estética apreciable.

Sus ejercicios nuevos, esos ojos espectaculares que nos observan y se observan hacia dentro, nos indican que Elena mira y se mira. Esos grandes ojos, esas miradas especulativas y misteriosas, son piezas seminales de una etapa que comienza, y que nos confirma de que su lenguaje plástico se amplia. La nueva vehiculación formal y conceptual que su fantasía concentra en las miradas de ida y vuelta, nos hace pensar que entramos en un período autoral diferente, con interrogantes inventivos…

Y, finalmente, no hay que olvidar, en esta nueva exposición, el dinamismo vital de varios cuadros que estrenan su presencia. Nos referimos al extraordinario Pop (El tamaño no importa), así como al brillante y narrativo (Pequeño capricho) , y a los nuevos desnudos que tactilizan la muestra (Tiempo de silencio). Con ellos se completa una colección brillante, divertida, de enorme fuerza cromática. Una fiesta visual en el verano del 2009.




MANUEL ALVAREZ PRIETO
Escritor- Crítico de Arte
Lugo, 2009

SE PIRÓ BENEDETTI, UN AMIGO...

Garúa y mate, tarde lenta…se piró Benedetti, me dijo un correo de Tacuarembó. La memoria revisó el archivo y volvió al Soro de la Plaza Libertad, año de la prehistoria, mediodía de septiembre. Yo era nuevo en Montevideo, había cruzado desde Buenos Aires y estaba trabajando en Losada, la editorial de don Gonzalo. Norberto Delprato me presentó a un escritor que comentaba libros en los diarios, Mario Benedetti, taquígrafo. A su lado estaba Emir Rodríguez Monegal, un ilustre catedrático. Diez años después, fichado yo por Benito Milla para su proyecto de Alfa Editorial, la relación con Mario ya era más cercana, Milla le editaba sus libros, “La tregua” y “Gracias por el fuego” entre otros… Luego, editora mediante, compartimos viajes a Paysandú, Salto, Rivera, Paso de los Toros…Benedetti daba conferencias y charlas sobre sus libros y los de los uruguayos de entonces. Yo le había pedido que recopilara sus notas sobre narradores y poetas y se había editado “Literatura Uruguaya Siglo XX”…finalmente, en el 79, cuando el exilio, fué uno de mis avales en Madrid…la contraseña para empezar de este lado…Y ayer el ciclo de estos cincuenta años desde el apretón de manos en el Soro de Montevideo, tuvo una parada…

Se piró Benedetti, escribió el poeta de Tacuarembó, Nuñez Rótulo, cantautor y escriba. Y al rato fue Chichila la que mandó su correo desde la Plaza Zabala, viejo rincón patricio montevideano… Y la tarde se hizo un largo recuerdo de mis años en ese enorme pais que sobrevive, tan pequeño y culto, entre dos gigantes. La tierra orientala, como se la llama en aquellos pagos, es algo más que un pais, allí nació Gervasio Artigas, un adelantado de su tiempo, y de allí son Onetti, Martinez Moreno, Gravina, Idea Vilariño, Rama, Monegal, Jorge Medina Vidal, Alfredo Zitarrosa, Eduardo Darnauchans…todos se han pirado, como el Mario Benedetti de Paso de los Toros, el taquígrafo sin títulos universitarios, ese hombre pequeño y tímido al que no solo le editaban libros…es que además, era verdaderamente leído, no era una de esas bromas que se editan y nadie acaba la primera página…a Benedetti lo leían muchos más que los que compraban sus libros…rara avis…era un escritor, solo eso, ni más, ni menos…un escritor urugua inolvidable…

Se piró Benedetti, …se fue uno de esos a los que sentimos que se pire, no lo olvidaremos, no lo olvidarán…siempre habrá una anécdota, una frase, una canción que lo devuelva a la garúa y al mate…

Manuel Alvarez Prieto
escritor Lugo, mayo 2009

LUGO, ESA CIUDAD

LAS ENTRAÑABLES REALIDADES DE UN GRAN MOSAICO

Primavera del 2009, viernes 27 de marzo, sala Almirante, Hotel Mendez Nuñez. Un año más y van…casi cuarenta. Prada presenta su muestra anual en Lugo y, para las agendas de quienes siguen el arte, esta es una cita ineludible.

La nueva propuesta de Prada en esta exposición que abre la primavera de la ciudad, no es extremadamente diferente de sus anteriores muestras anuales. La escritura que practica sigue siendo una forma de sensibilidad en acción, donde el cuadro se convierte en una unidad cromática para reflexionar sobre un territorio que creemos conocido, aunque nunca lo conozcamos, pues todos tenemos retazos de la realidad, nunca toda la realidad… En este caso, Prada nos mete nuevamente en ese mosaico de realidades parciales que han ido componiendo su Lugo, el Lugo que actualmente está integrado a la vida familiar de tantos lugueses amantes de su ciudad, y del arte.

El juego creativo del autor en este salón de primavera, nos introduce en un espacio donde los senderos se bifurcan entre la ciudad real y la ciudad imaginada, para luego multiplicarse y hasta entrecruzarse…todo ello protagonizado por las rúas, las tascas, las Murallas, las torres de las catedrales, las esquinas, los rincones…una diversidad cierta o mítica que nos deja la fantasía abierta, así como los interrogantes, las preguntas, las complicidades de quienes habitamos un lugar tan cargado de tiempo e historia…

La exposición sale de esos dos itinerarios que se distancian y cruzan: los de las evidencias descriptivas y los de la imaginería de los mitos. Las variantes de juego se entremezclan y saltan, cambiando no solo de mirada, también de materiales cromáticos, de elementos fundacionales de cada cuadro. Técnicas mixtas, acuarelas, acrílicos se suceden para presentarnos un espectáculo de color que nos ilumina con sus contrastes entre las mismidades visuales y las fabulaciones creativas.

A ello se suman algunos cuadros que escapan a ese eje central de la muestra, sin renunciar al divertimento de color y fantasía. Un ejemplo son los dos cuadros Pop de pulperías enxebres, y algunos retratos de la intimidad afectiva. Lugar aparte para “Un salto al vacío”, un alarde de naturalismo, pariente del nuevo realismo, donde la carnalidad se hace casi táctil.

Resumiendo: estamos ante una Muestra heterogénea, nada unívoca, sin rutas convencionales o marcadas. El pintor nos recuerda aquel célebre cazador de la obra del filósofo Martin Heidegger. Y como Croce o Eco, nos deja libres en el bosque de su obra.

MANUEL ALVAREZ PRIETO
Escritor-Crítico de Arte

Lugo, marzo 2009